En la quietud de un rojo atardecer, mi barca fue deslizándose por la apacible superficie del lago. El surco de los remos y el suave andar me fueron llevando por aquellas aguas que poco a poco se iban fundiendo con el crepúsculo. El Sol comenzó a esconderse al tiempo que las aves nocturnas regresaban presurosas a sus nidos. Los juncos y la vegetación exuberante de las riveras del lago se confundieron pronto en la negrura y sus siluetas comenzaron a desdibujarse...unas aves blancas surcaron de pronto los cielos y me observaron silenciosas desde su altura.Y así fue mi paso, silencioso e imperceptible en aquel atardecer...como aquel que nunca ha estado, pero que fue parte, me fuí alejando sin perturbar la paz que irradiaba el entorno, sintiendo su magia y su ritmo...cada vez más lento...
Pablo Zárate
Fragmento de la película
*Diarios de Una Pasión*
(The Notebook)
